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El Liderazgo: La Gran Carrera

Imaginemos por un momento que deseamos correr por primera vez una maratón. Son 42 kilómetros por delante lo que hace indispensable diseñar y seguir un buen plan de entrenamiento.

La pregunta es: ¿Cómo armar y seguir ese plan que nos permita llevar la carrera con éxito? Además ¿Cómo atiende ese plan nuestras necesidades específicas de preparación?

Es importante considerar que para prepararse bien para una maratón, no todo es correr. Es necesario conocer antes las condiciones alrededor de la carrera, conocer los recursos con los que contamos, en qué lugar correremos e inclusive las características de la ruta existente. También es importante conocer nuestro estado actual de salud, definir el estado óptimo que se requiere para la carrera así como, identificar qué tan cerca o lejos estamos de él. Con esto, diseñaremos un plan de entrenamiento y monitoreo definitivamente más acertado y sobre todo que atienda nuestras necesidades específicas.

De forma muy parecida pasa con el desarrollo de los líderes en las organizaciones: ¿Cómo diseñar y seguir un plan de entrenamiento que les permita liderar en forma efectiva? y también ¿Cómo atiende ese plan las necesidades específicas de los líderes y de la organización?

Para atender mejor este desafío, les comparto cuatro aspectos que en la práctica organizacional nos vienen dando resultados tangibles muy positivos y que pueden incluir en todo plan de desarrollo del liderazgo en sus empresas:

1. Conocer el contexto organizacional: implica analizar los recursos disponibles, los resultados de negocio que son clave obtener, la cultura de aprendizaje existente, la visión del equipo directivo, entre otros aspectos que puedan impulsar o interferir cualquier iniciativa de desarrollo para actuar sobre ello.

2. Conocer el Perfil del Líder: orientado a identificar y medir los atributos y desempeño esperado del líder. Va más allá del listado de competencias, hablamos del desempeño y comportamientos específicos que debemos generar en ellos y siempre orientado a los resultados que buscamos.

3. Diseñar e implementar la experiencias de Aprendizaje: implica conocer a profundidad el perfil de aprendiz que tiene el líder y desarrollar una ruta adecuada a sus necesidades y que promueva su participación activa en el programa. Es importante incorporar espacios formales, informales y sociales en esta ruta.

4. Acompañar el proceso: involucrar el monitoreo permanente de cada progreso y que ayudarán a sostener este esfuerzo en el tiempo. Reconocer y celebrar cada hito planeado y logrado es muy importante así como, tomar acción rápida sobre toda desviación que se presente.

 

Hoy en día, después de casi dos años en que el mundo y las personas hemos cambiado radicalmente, necesitamos también desarrollar nuevos estilos, enfoques, herramientas y comportamientos en nuestros líderes para que estén mejor preparados para gestionar y liderar mejor a sus equipos ante esta nueva realidad, entendiendo también la realidad propia de cada uno de ellos y de sus organizaciones.

Autor: Manuel Barrantes – CEO Fundador

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